Cuando acaba una relación es necesario soltar para continuar
Cuanto cuesta soltar, soltar relaciones, posesiones, situaciones, soltar, entregar y fluir.

Cuando una relación llega a su fin y uno de los dos se queda amando, sufriendo por lo que fue y por lo que no fue; es preciso recordar que algunas personas son una estación y no el destino y que la vida se compone de momentos. «Que todo pasa y se transforma» Como seres humanos estamos en constante cambio y evolución, al igual que las manecillas de un reloj, nuestra vida va girando constantemente.
Lo verdaderamente importante, no es lo que nos pasa en la vida, sino cómo reaccionamos ante lo que nos pasa… Cuando termina una relación y quedamos dañados o heridos, lo mejor es hacer un alto en el camino y preguntarnos; ¿el para qué ? y no el ¿porqué? de ello.
¿Qué vino a enseñarnos esta relación? para así poder agradecer desde el corazón; aún cuando no veamos el bien o propósito mayor divino en ello en ese momento, es necesario hacer un alto para reflexionar en ello. Y es que las personas muchas veces llegan a nuestra vida, con la misión de ser un reflejo de nuestros propios miedos y carencias o en el mejor de los casos para ayudarnos a comprender, que solo nosotros somos responsables de nuestra propia felicidad, alegría , satisfacción, sana autoestima y amor propio.
Comprender esto de una manera consciente nos ayudará a dejar ir con amor, todo aquello que no resuena con esa fuente de amor infinito que ya reside dentro de nosotros mismos.
la clave radica en aprender a amarnos y aceptarnos desde el amor incondicional, de una manera sana. Esa es la tarea más grande que tenemos como seres humanos, el ser conscientes de que todo lo que necesitamos reside en nuestro interior, dejando así, de responsabilizar al otro de nuestra infelicidad e insatisfacción.
Tomar conciencia, de que somos nosotros mismos los responsables de nuestra propia salud mental e inteligencia emocional y que solo nosotros tenemos el poder de decidir, si de una vez por todas tomamos el mando y el control de ello o si por el contrario preferimos seguir dejándolo en manos de otros y de las circunstancias.
Puede que no resulte ser un camino fácil, ya en nuestra naturaleza humana, hemos aprendido a vivir desde el estado de estas emociones contrarias.
Existen días que a pesar de que brille el sol afuera podremos ver el día nublado, son de esos días en los que nos desconectamos de nosotros mismos; de la conexión con nuestra fuente divina y nada parece aliviarnos en absoluto, en esos momentos. Y es que el dolor, la tristeza y las desilusiones también forman parte de la vida diaria. Y quieres que te diga algo, no hay nada de malo en sentirlos… Es más, diría que hay que permitirse hacerlo, pero sin olvidar que… La vidaes y está en constante transformación y movimiento.
“Siempre habrá un nuevo día, en el que el sol brillará de nuevo”
Recordar, recordar y recordar… Que en nuestro interior yace una fuente de sabiduría infinita que nos ha dotado de todas las herramientas y recursos necesarios para transitar y trascender todo aquello que necesitamos para nuestro aprendizaje y evolución; no solo nos ayudará a ser más fuertes, sino que también nos ayudará a comprender mejor los procesos de la vida y transitar por ellos de una mejor manera.
“Hay que cuidar de lo de adentro, porque que lo de afuera es prestado”
Namaste!